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Descripción de ecosistemas

Comenzamos en primera línea de costa, donde se encuentra el cinturón halófito costero que aparece en todas las islas e islotes con especies como Frankenia spp. o Astydamia latifolia, así como los saladares típicos de Fuerteventura y Lobos o las lagunas salobres y las dunas de Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.

Desde el nivel del mar hasta unos 300 o 400 metros a barlovento y hasta unos 600 en sotavento aparece el matorral de costa, compuesto principalmente por el cardonal-tabaibal, aunque posee una flora abigarrada con interesantes endemismos. Es pobre en fauna vertebrada, sin embargo la fauna invertebrada adquiere una mayor relevancia, pues presenta endemismos asociados a los cardones y tabaibas, como por ejemplo el cerambícido del cardón (Lepromoris gibba).

Por encima del matorral costero se halla el bosque termófilo, formado por unas pocas especies arbóreas y una excepcional riqueza florística, con interesantes endemismos. De gran belleza son los palmerales, sabinares, lentiscales, dragonales, etc. que encontramos en varias islas.

Al continuar ascendiendo por las vertientes de barlovento llegamos a las medianías, donde permanece el monteverde (laurisilva y fayal-brezal) bajo la influencia del mar de nubes originado por los vientos alisios del NE. El fayal-brezal se encuentra por encima de la laurisilva y en los lugares donde ésta ha sido degradada. La laurisilva posee una gran riqueza desde el punto de vista de la flora y la fauna. Alberga una gran diversidad de invertebrados, con un índice de endemicidad muy elevado. De la conservación de este ecosistema de origen antiguo depende también el futuro de la paloma rabiche (Columba junoniae) y la turqué (Columba bolli), que son dos especies exclusivas de Canarias.

El pinar, que se sitúa por encima del monteverde en las vertientes de barlovento y del bosque termófilo y el matorral costero en sotavento, llega hasta los 2.000 m de altura aproximadamente. Desde el punto de vista de la flora y la fauna no es muy rico, aunque destacan algunos endemismos como el pico picapinos (Dendrocopos major), el pinzón azul (Fringilla teydea) y numerosos invertebrados como por ejemplo el bupréstido del pinar o carcoma (Buprestis bertheloti). También acompañando al pino canario aparecen, entre otras especies, los brezos (Erica arborea) y las fayas (Myrica faya) en las zonas más húmedas y las jaras (Cistus symphytifolius), escobones (Chamaecytisus proliferus) y codesos (Adenocarpus foliolosus) en las más secas.

Las Cañadas. Parque Nacional del Teide. Tenerife      F. Correa

A partir de los 2.000 m se encuentra el matorral de cumbre. En Tenerife predomina sobre todo la retama del Teide (Spartocytisus supranubius) y en la Palma el codeso de cumbre (Adenocarpus viscosus var. spartioides). Sin embargo reciben también una atención especial, por su singularidad y rareza, endemismos como el cardo de plata (Stemmacantha cynaroides) y la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia) que son exclusivos de Tenerife, o el alhelí de cumbre (Erysimum scopairum) que se encuentra en Tenerife y La Palma, así como el pensamiento de cumbre (Viola palmensis) de La Palma. Por otra parte, frente a la fauna vertebrada, que es bastante pobre, destaca la fauna invertebrada que se caracteriza por la diversidad de especies y el alto índice de endemismos que posee.

La complejidad de ambientes ecológicos existente en el archipiélago canario es tal que a estos ecosistemas zonales o altitudinales se suman los ecosistemas azonales, regidos por factores edáficos (suelos) y situaciones especiales. Entre ellos, destacan los ecosistemas aerolianos (propios de coladas de lava recientes sin vegetación superior o con muy escasa cobertura de la misma), las cavidades volcánicas, los barrancos y los ambientes dulceacuícolas.

Respecto a los barrancos, llegan a recorrer zonas de diferentes características ambientales, presentando una diversidad ecológica formidable. Entre la vegetación de ribera destacan los tarajales, palmerales y sauzales. No obstante, existen también diversas comunidades vegetales, algunas de ellas asociadas a paredones y otras a cursos de agua y desembocadura. Si bien, adquieren especial relevancia los invertebrados acuáticos por su rareza y elementos endémicos.

Cuevas Negras. Parque Nacional del Teide.Tenerife                      S. Socorro

Uno de los ecosistemas más extraordinarios es tal vez el del medio cavernícola -tubos y cavidades volcánicas-. La fauna invertebrada adquiere un especial interés por presentar especies que han desarrollado una serie de adaptaciones para la vida subterránea. Por otra parte, los tubos y cavidades volcánicas sirven también de refugio al murciélago de bosque (Barbastella barbastellus) y orejudo canario (Plecotus teneriffae).

 

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